La maja vestida

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1807
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Apreciación Artística
La maja vestida es una pintura al óleo sobre lienzo de Francisco Goya, fechada por el Museo del Prado entre 1800 y 1807, y la compañera vestida de su Maja desnuda; ambas cuelgan una junto a la otra en el Prado, Madrid.
Los dos cuadros aparecen por primera vez en 1808, en el inventario de los bienes del favorito real Manuel Godoy elaborado por Frédéric Quilliet, agente de José Bonaparte. En el inventario de 1813 de los bienes de Godoy incautados por Fernando VII se las llama «gitanas» en lugar de majas. Se desconoce quién las encargó, si estaban pensadas como pareja y quién era la modelo. La leyenda la identifica con la duquesa de Alba, amiga de Goya; como Godoy fue el primer propietario, muchos estudiosos se inclinan por su amante Pepita Tudó. El Prado señala que todos los inventarios la mantienen anónima, y la versión vestida pudo pintarse algunos años después que la desnuda.
La maja yace sobre un diván verde parcialmente cubierto por una colcha blanca y almohadas, con las piernas ligeramente dobladas, los brazos cruzados tras la cabeza, mirando directamente al frente. Su fino vestido transparente se ciñe con una faja de seda rosa, y lleva una chaquetilla amarilla corta con adornos negros y zapatos de punta del mismo color. Un objeto rojizo bajo su cadera se ha leído como la empuñadura de una daga o como un abanico cerrado. Goya pintó esta versión con más libertad que la desnuda, con pinceladas sueltas y gruesas para la tela y más cuidado en el rostro y los rizos oscuros. La Fundación Goya en Aragón compara la pose con su retrato de la marquesa de Santa Cruz de 1805.
El lienzo, de unos 95 × 190 cm, estuvo guardado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de 1808 a 1813, fue después incautado por la Inquisición por obsceno, volvió a la academia en 1836 y permaneció allí hasta su ingreso en el Prado en 1901.