El campesino y el ladrón de nidos

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1568
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Apreciación Artística
El campesino y el ladrón de nidos (también llamado El pajarero) es un óleo sobre tabla de roble de Pieter Bruegel el Viejo, firmado y fechado en 1568, en el Kunsthistorisches Museum de Viena (GG 1020). La tabla fue cortada por la derecha y por abajo y mide ahora 59,3 por 68,3 cm.
Pintado el año anterior a la muerte de Bruegel, pertenece a obras tardías como El país de Cucaña, La danza de los campesinos y La boda campesina, en las que unas pocas figuras grandes y monumentales dominan el cuadro. Los estudiosos, y el propio museo, ven en estas figuras la influencia del arte italiano, en particular de Miguel Ángel; incluso se ha sugerido que el gesto del campesino es una parodia profana del San Juan de Leonardo.
Un hombre con traje campesino, que ocupa unos tres cuartos de la altura de la tabla, avanza a la orilla de un arroyuelo con un bastón en la mano derecha. Con la izquierda señala por encima del hombro a un joven de calzas rojas encendidas que ha trepado a un árbol tras él, con los pies enganchados en una horquilla, y mete la mano en un nido. Los árboles llenan el lado izquierdo; a la derecha la vista se abre por un campo hasta una granja en el horizonte. La firma BRVEGEL M.D.LXVIII, en dorado abajo a la izquierda, ha sido repasada.
La escena se ha vinculado tradicionalmente con un proverbio flamenco inscrito en el dibujo de Bruegel Los apicultores: quien sabe dónde está el nido tiene el conocimiento, quien lo roba tiene el nido. Según esa lectura, el campesino señala el nido sin percatarse de que lo están robando. Otros han objetado que el proverbio no explica el cuadro de manera satisfactoria, advirtiendo que el campesino parece a punto de pisar el arroyo. El museo deja la cuestión abierta: quizá ambos hombres estén a punto de caer, uno del árbol y el otro al agua.