El rapto de Rebeca

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1846
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Apreciación Artística
El rapto de Rebeca es una pintura al óleo sobre lienzo de Eugène Delacroix, fechada en 1846 y conservada en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York (03.30); mide 100.3 × 81.9 cm y entró en el museo en 1903 a través de la Catharine Lorillard Wolfe Collection, Wolfe Fund.
Delacroix recurrió a lo largo de su carrera a las novelas de sir Walter Scott, autor favorito de los románticos franceses. Este cuadro toma su tema de Ivanhoe, publicada en 1818 y ambientada en la época de las cruzadas y de Ricardo Corazón de León. Rebeca, la hija judía de Isaac de York, ha estado retenida en el castillo de Front-de-Boeuf; mientras el castillo arde, dos guerreros musulmanes esclavizados al servicio del templario Brian de Bois-Guilbert se la llevan. Delacroix la mostró en el Salón de 1846 y volvió al tema en una segunda versión, pintada en 1858 para el Salón de 1859, hoy en el Louvre.
Los dos hombres suben a Rebeca, desmayada, pálida y fláccida en un vestido dorado, sobre un caballo tordo encabritado, mientras un caballero montado con manto blanco aparece abajo a la derecha y figuras huyen de la fortaleza en llamas arriba. El Met señala cómo las poses retorcidas y entrelazadas y el espacio angosto, que cae bruscamente desde el elevado primer plano hacia el castillo detrás, crean un drama intenso; aparte de la naturaleza muerta de escudo y armas abajo a la izquierda, la propia Rebeca es el único elemento en calma. El cielo está pintado en pinceladas rápidas y finas por las que asoma la trama del lienzo, mientras la pintura del caballo se construye en capas.
Los críticos del Salón de 1846 atacaron las cualidades románticas de la obra, pero Charles Baudelaire admiró su ordenación perfecta de tonos intensos y apretados y observó que la pintura de Delacroix, como la naturaleza, aborrece el vacío. El Met la califica hoy de una de las mayores pinturas de Delacroix.