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Apreciación Artística
La escena se despliega con una cualidad suave, casi etérea, donde el encuentro de la tierra y el mar se pinta en tonos suaves. El artista utiliza un estilo suelto, impresionista, con pinceladas visibles que le dan a la pintura una sensación de movimiento y vida; el cielo, un lienzo de azules pálidos y grises sutiles, establece un ambiente tranquilo. Debajo, la costa revela una ciudad encaramada al borde de un acantilado, con sus edificios representados en una delicada interacción de luz y sombra. El agua es una extensión serena, salpicada por algunos veleros, lo que añade un toque de presencia humana a la inmensidad del paisaje.
Mónaco, 1918
Frank ArmingtonObras de arte relacionadas
Columnas antiguas, Italia. En el fondo, figuras en el pozo. Proveniente de Capri.
Levantamiento del ferrocarril de cinturón, estación Bel Air y calle Montempoivre 1888