Oferta de verano: 40 % de descuento en todos los productosUsa el código SUMMER40Termina el 31 de julioComprar créditos
Volver a la galería
Todos Caerán

Apreciación Artística

La escena se desarrolla con una atmósfera onírica inolvidable. Es como si una fantasmagoría se hubiera apoderado de ella, con figuras que parecen flotar, mitad humanas y mitad aves, atrapadas en una tormenta mental. Un árbol nudoso y esquelético actúa como punto focal; de sus ramas, figuras aladas echan a volar, sus rostros son una mezcla de rasgos humanos y monstruosos. No son ni ángeles ni demonios, sino algo intermedio, una representación visual de las ansiedades de la época.

Debajo, un grupo se agrupa, sus formas se representan con un toque delicado que acentúa la sensación de vulnerabilidad. Una figura, cubierta con un gran paño blanco, mira hacia arriba con una expresión de alarma, mientras que otras atienden a una pequeña figura lánguida. La técnica del grabado, con sus líneas precisas y sutiles gradaciones de tono, da a la escena una textura palpable; casi puedo sentir el aire frío y el peso del temor tácito. Esta es una obra que dice mucho sin pronunciar una sola palabra, un recuerdo inquietante de la condición humana.

Todos Caerán

Francisco Goya

Categoría:

Creado:

1810

Me gusta:

0

Dimensiones:

1994 × 2952 px

Descargar:

Las descargas 2K son gratuitas. Los archivos 4K y Ultra HD usan créditos. Las obras de dominio público pueden utilizarse en proyectos comerciales.

Public domain download summary

Esta obra se ofrece como recurso de imagen de dominio público. Puede usar gratis el archivo 2K para trabajos creativos cotidianos; los archivos 4K y Ultra HD están disponibles con créditos.

Obras de arte relacionadas

Estudio de tres figuras femeninas drapeadas de pie para música
La Caza de la Codorniz
Retrato de Don Ramón Satué
Encuentro de los jinetes moros
Condesa de Altamira y su hija, María Agustina
La Inmaculada Concepción
Autorretrato ante el caballete
Retrato de Fernando VII de España con sus ropas de Estado 1814-1815
El fraile Pedro arrebata la pistola a El Maragato